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Alacranes, humedad y CFE: los tres problemas de toda casa cerrada en Ajijic

Abrimos muchas casas que estuvieron cerradas meses. Sea el pueblo, el tamaño o la edad de la casa, las mismas tres cosas esperan adentro. Ninguna es difícil de evitar.

Publicado · 5 min

Tulipán africano en plena floración naranja sobre una calle tranquila de Ajijic

1. Alacranes y otros inquilinos

En la Ribera hay alacranes. En una casa habitada son un visitante ocasional; en una cerrada se instalan, junto con hormigas, cucarachas, lagartijas y algún ratón. Entran por debajo de las puertas, por el hueco alrededor de las tuberías y por las coladeras que se secaron. Una casa cerrada desde mayo tiene colonia en agosto.

El piquete del alacrán de aquí es doloroso y, para niños, personas mayores y mascotas, lo bastante peligroso como para ir al hospital. No es motivo para vivir con miedo, pero sí para cerrar los huecos antes de irte y para que alguien revise la casa con lámpara antes de que vuelvas a dormir en ella.

  • Sella bajo las puertas con guardapolvo y rellena los huecos alrededor de tuberías con espuma o fibra de acero.
  • Mantén las coladeras húmedas: una taza de agua en cada coladera sin uso en cada visita.
  • Fumiga antes de irte y otra vez a mitad de temporada. Pide un tratamiento que cubra alacranes, no solo insectos.
  • Sacude zapatos, toallas y ropa de cama al regresar. Revisa detrás de las cortinas y bajo los fregaderos con lámpara UV; los alacranes brillan.

2. Humedad y moho

El lago y las lluvias mantienen el aire húmedo de junio a octubre, y una casa cerrada no se puede secar. El moho crece en la piel, en la parte de atrás de los muebles de madera, dentro de los clósets y debajo de los colchones. También crece detrás del muro donde una fuga pequeña gotea, y así una mancha del tamaño de una mano se convierte en reparar un plafón.

  • Que abran y ventilen la casa en cada visita; no hay sustituto para el aire en movimiento.
  • Deja clósets y cajones entreabiertos, colchones cubiertos o de pie, la piel en bolsas que respiren.
  • Absorbentes de humedad en cada clóset y baño, cambiados cada mes.
  • Cualquier mancha que aparezca en lluvias se fotografía y se rastrea hasta su origen esa misma semana.

3. El recibo de CFE

CFE cobra cada dos meses y corta el servicio unas semanas después de un pago omitido. No manda correo. Una casa con la luz cortada no tiene bomba, ni alarma, ni temporizadores, y tiene un refrigerador lleno de lo que olvidaste dentro. La reconexión toma días y una visita a la oficina.

Lo mismo aplica al agua y, una vez al año, al predial, que se paga en los primeros meses del año y tiene descuento por pronto pago.

  • Domicilia el pago en tu banco mexicano, o deja el recibo con alguien que lo pague en persona y te mande el comprobante.
  • Ten los números de cuenta de CFE, agua y predial donde tú y esa persona los encuentren.
  • Revisa el centro de carga en cada visita; una pastilla botada se ve como un corte desde afuera.

La solución para los tres

Visitas regulares. No pasar por enfrente, sino que alguien entre, abra la casa, corra el agua, mire en los clósets, revise el centro de carga y pague lo que haya que pagar. Dos veces al mes en seca, semanal en lluvias, con fotos para ti después de cada visita. Ese es todo el trabajo, y cuesta una fracción de reparar un plafón.

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